Hacer un pueblo #33 (47)

Ayer, por casualidad, me di de frente con una convocatoria de relatos de ciencia ficción, terror y fantasía de la Ediciones Dorna. El plazo para terminar acababa ayer mismo y, aunque hice el intento y escribí en un rato 800 palabras de una cosa llamada «la franja del agua», no llegué con 2500 palabras a las 23:59

Me interesa mucho el mundillo de la literatura de género por la viveza del ecosistema. Me he dado cuenta de que la mayor parte de mis modelos editoriales (lo que conformaron mi manera de ver el oficio del escritor) son profundamente tóxicos: tanto que acaban por maniatarte, por generarte una especie de miedo indefinido y esterelizante.

En el terror, la fantasía y la ciencia ficción patrios (en parte, porque es un terreno donde domina la imaginacion) no parece pasar eso; no, al menos, a los niveles de otros mundillos y es muy estimulante. Aunque a veces me quede lejos


Cuentan que un día el fundador de Comunión y Liberación, Luigi Giussani, se encontró con Hans Urs von Balthasar y, claro, no pudo sino decirle todo lo que admiraba la obra intelectual del teólogo suizo y todo lo que hubiera deseado conseguir algo parecido. Balthasar le dio las gracias, pero le reconoció que él también lo envidiaba. Al fin y al cabo, Giussani «había creado un pueblo».

Aunque es una anécdota sobre qué todos queremos cosas distintas a las que tenemos, siempre me llamó la atención la idea de «hacer un pueblo». En puridad, CyL no puede considerarse un «pueblo», pero la idea está ahí.

Por otro lado, un día comiendo con el embajador de Israel me dijo que «Israel existía para que cualquier judío supiera que nunca más iba a pasar el holocausto, habría un ejército listo para ayudarlos, habría un pueblo que lo acogería (o los vengaría)».

Es una declaración de intenciones que (aunque se ha cumplido en el pasado) cualquiera sabe si se materializará en el futuro, pero cuando miro lo de Afganistán (sobre todo, ahora tras ver cómo la pandemia ha dejado a tanta gente atrás) me pregunto si cuando llegue la hora de la verdad tendremos un pueblo detrás o sí tendríamos que hacerlo.

Sobre cómo hacer sin repetir los errores del pasado y liarla peor de lo que está ya hablaremos otro día.

Deja una respuesta