Categorías
Sin categoría

La Asociación Psiquiátrica Americana sale en defensa de su DSM

images (23)Como el post sobre la decisión de NIMH de abandonar el DSM en favor de su propio marco de trabajo (el RDoC) tuvo mucho éxito, voy a ir manteniéndoles al día de las novedades. Porque hay novedades, David Kupfer, el coordinador de la nueva edición del DSM, ha lanzado un comunicado sobre el asunto. Kupfer viene a decir que el NIMH extiende cheques que su RDoC (ni el actual desarrollo de la ciencia psicológica) no puede pagar.

No le falta razón, el framework del NIMH está en un estado muy inicial de desarrollo. Pero claro… de lo que estoy seguro es que en la sede del DSM pueden pagar todos los cheques que les de la gana.

Categorías
Sin categoría

Bye, bye DSM

dsmHace unas semanas trajimos una charla de Thomas Insel sobre los problemas que tenía la investigación biomédica sobre enfermedades mentales. Pues bien, este respetable señor ha anunciado algo que va a revolucionar la investigación psicológica (y a medio-largo plazo, la práctica); la institución que dirige, y el NIMH es el mayor financiador del mundo de estudios en el área, ha decidido dejar de usar el DSM.

Se concentran en el desarrollo, ya iniciado aunque aún en buena parte seminal, del Research Domain Criteria (RDoC). Aún es pronto, pero estamos viendo al siglo XXI entrando en los enrarecidos salones de la psiquiatría del XIX. ¡Feliz día de la cruz!

Categorías
Sin categoría

Las tareas del duelo

images (14)Nuestra psicóloga del duelo de cabecera, Rosa Otero, nos regaló ayer una entrada imprescindible sobre el abordaje terapéutico del duelo. Aunque os recomiendo leerlo entero, para ir abriendo boca os copio la «definición» que nos sugiere:

creo que cualquier modelo que siga las siguientes consideraciones acerca del duelo  puede funcionar:

El duelo es (1) un proceso, que evoluciona a través del tiempo y el espacio; (2) normal, que ocurre en todos los seres humanos al sufrir una pérdida; (3) dinámico, a través de distintas etapas o tareas que no siguen un proceso lineal; (4) que depende del reconocimiento social, afectando al doliente y a los que le rodean; (5) íntimo, dado que cada doliente lo vive de una manera personal e individual; (6) social, ya que conlleva rituales asociados a la pérdida y, por último, (6) activo, dado que el doliente deberá realizar un trabajo activo para superar la pérdida.

Poch y Herrero

Más sobre el duelo en elDronte: 1 y 2.

Categorías
Sin categoría

Más sobre el estado y la salud mental

images (13)La relación que exponíamos el otro día entre el tamaño del estado (o función, si lo prefieren) y los problemas psicológicos no es nueva, claro. Si acaso lo era la explicación de por qué ocurre ésto.

Ayer en Politikon sacaron un post muy interesante (y necesario) sobre los suicidios y la crisis. En general, en la parte analítica tienen toda la razón del mundo (o casi). Lo que me interesa es reflexionar sobre el último párrafo:

En definitiva, desde una perspectiva de políticas publicas, parece plausible señalar que un Estado de Bienestar que funciona como red de seguridad puede minimizar el efecto pernicioso del suicidio en situaciones de crisis. Un sistema que proteja al trabajador parece, una vez más, una buena idea. El Estado ha de encargarse de asegurar al trabajador tanto como minimizar la probabilidad de que cualquiera llegue a encontrarse en una situación, no de desempleo temporal, sino de precariedad y falta de expectativas a largo plazo.

¿De verdad es buena idea que de ese «sistema que proteja al trabajador» se encargue el Estado? ¿No es precisamente ese el problema ahora? ¿No habría que buscar estructuras más resilientes? ¿No deberíamos encaminarnos hacia un nuevo tipo de comunidades, un nuevo tipo de estructura social?

Categorías
Sin categoría

¿A más gobierno, peor salud mental?

images (10)Nigel Barber nos contaba el viernes en Psychology Today que «gobierno grande» se traduce en «religión pequeña». Léanlo; es interesante. Y nos da material para seguir profundizando en nuestras ideas sobre «psicopatología y descomposición» (1, 2, 3, 4, 5 y 6).

Aprovecho, ya de paso, para reivindicar (como en su día Wright Mills para la sociología) que es tarea del psicólogo comprender la conducta de la gente en la escala del funcionamiento socio-comunitario sin dejar por ello de explicarla.

Pues bien, Barber mide el tamaño del Estado fundamentalmente en presión fiscal. Me parece una medida muy interesante. Muchas veces nos somos conscientes de lo complejo que es recaudar dinero, ni de la cantidad de cambios a los que hay que someter hasta a la acción más trivial.

A medida que el tamaño del estado crece, tiene que haber un mayor retorno a la sociedad. Así, el estado acaba actuando como red de seguridad (como aseguradora con tanques) y disuelve las redes comunitarias; en cuanto que pertenecer a estas redes tienen beneficios pero también costes asociados y dejan de ser competitivas cuando el estado entra como un «elefante en una chatarrería». (¿A nadie le viene a la mente la «funcionarización de todo» tan en boga en los últimos años?)

No es que me entristezca que desaparezcan las cuadrillas, es que ese papel monopolista del Estado impide que redes de un nuevo tipo aparezcan. Y, más tarde, al retirarse en plena descomposición, nos deja un problema muy serio: sin tiempo para encontrar relatos alternativos, las gente se reencuentran con sus miedos y ahora cara a cara, sin espacio de adaptación.

La pregunta es ¿Qué puede hacer la psicología? pero la respuesta, me temo, que tendremos que dejarla para otro día. Aunque sea tan sólo para que nos volvamos a ver.

Categorías
Sin categoría

La psique cuantificada

images (5)A propósito de la nueva edición del DSM que verá la luz en marzo, decía que teníamos que avanzar en nuevas formas de evaluación psicológica. A raíz de los post de Juanma y Carlos Sanmartín he pasado parte del fin de semana a estudiar cómo el «yo cuantificado» nos podría ayudar. No es un campo inexplorado, tanto Ryan Hagen, por ejemplo, que está estudiando la relación entre los patrones de uso de los smartphone y la ansiedad y la depresión; como nosotros que estamos trabajando en relacionar la «identidad digital» con los repertorios de personalidad estamos trabajando en él. Ahora que estoy acabando las notas para el seminario de Inverness creo que este tema adquirirá una gran importancia.

Categorías
Sin categoría

Depresión, duelo y captura del regulador

333321_300No sé si saben que la Asociación de Psiquiatras de América está revisando el DSM con vistas a la publicación del DSM-5 en mayo.

Y esta siendo algo divertido.

Una de las cosas más controvertidas es la eliminación de la llamada «exclusión del duelo» en el diagnóstico de la depresión. Esto hace que alguien podrá ser diagnosticado con depresión incluso después de haber perdido a un ser querido; algo que hasta ahora no pasaba (al menos no en los primeros meses).

¿Y eso?

Pues tanto el sentido común como el Washington Post nos dicen que ese pequeño cambio no está estrictamente motivado por criterios médico-psiquiátricos. De eliminarse la «exclusión del duelo» el mercado de los antidepresivos crece hasta límites insospechados y eso quizá tiene algo que ver dado que 8 de los 11 miembros del grupo encargado tienen importantes conexiones financieras con la industria farmacéutica.

Vaughan Bell acierta en señalar que al negar en redondo el posible sesgo de los panelistas, se está diciendo en realidad que no se quiere tomar en serio el asunto. Pero Bell está siendo deliberadamente bienpensado porque en el fondo esto es un clásico ejemplo de captura del regulador por parte de agentes pseudo-monopolísticos.

Y por eso mismo la solución a estos y otros problemas, como hablamos en la inagotable fuente de ideas que fue el viaje a Bilbao, pasa por ‘liberar‘ el mundo de la evaluación psicológica. Ahora que se ha decidido cambiar los números latinos por cifras en el nombre de las ediciones del DSM para «asemejarse a las ediciones de software», a ver si se pega algo.

Categorías
¿Qué será de LoQAB en...

¿Qué será de Storge en 2013?

GonfalonPNG
El 12 de febrero hará un año desde que decidimos crear Storge en uno de los pubs más emblemáticos de Cambridge, en The Eagle. Ya habrá tiempo de contar esa historia pero creedme que en aquel momento nos preparábamos para 40 años de desierto, sin más esperanza de éxito que la convicción de que había que empezar a buscar nuestra particular tierra de promisión.

Ni un año después estamos mucho mejor de lo que esperábamos. Formamos parte del Grupo Cooperativo de las Indias y, a través de éste, del Ner.

Si 2012 ha sido un buen año en el que hemos adquirido impulso y, sobre todo, ganas de aprender. 2013 será el año de la consolidación de Storge y espero que lo celebremos juntos.

Bietan jarrai: una estrategia para crecer

La psicología profesional, como bien señalara Marino Pérez, ha tenido históricamente dos grandes funciones: a) ordenar a los individuos según requiere el funcionamiento de la sociedad (psicologías educativa e industrial) y b) re-ordenar a los individuos que la misma sociedad des-ordena y trastorna (psicologías clínica y social).

Pero, ¿Cuál será nuestra estrategia en 2013? La adaptación a nuestro campo de la idea que hace unos días reivindicaba Juan Urrutia: Bietan jarrai, «seguir adelante por los dos caminos».

Pero Storge no es una empresa al uso: somos indianos y, consecuentemente, la nuestra es una empresa centrada, parafraseando también al Dogo, en contribuir a la psicología como forma de conocimiento (o a su crítica) así como a la solución de los problemas de personas y grupos reales y concretos.

Algunas cosas que tenemos entre manos

1- Psicoterapia y de psicología de la salud

La práctica clínica se encuentra ante retos importantes sin saber a ciencia cierta como afrontarlos. Esto será uno de los temas del año.

De la red de centros de psicología del Instituto, Storge|Granada está plenamente operativo y se va consolidando como una referencia en la zona. Storge|Madrid avanza a buen ritmo y esperamos abrir la nueva sede de Storge|Córdoba antes del tercer trimestre de 2013.

No sólo eso, estamos en conversaciones para ampliar aún más la red. Pero hasta aquí puedo leer…

2- Educación

En éste área enmarcamos desde la profundización del debate sobre las Escuelas del Comunal (que puede originar líneas de trabajo próximamente) o la reflexión en torno a la gestión personal del conocimiento hasta el nacimiento y puesta en marcha del ‘piepowder movement‘. Así como el desarrollo de programas educativos, formativos y de difusión. La educación es un tema importante porque, como dice Harold Jarche, la vida es un beta permanente.

3- Recursos humanos; Cohesión y compromiso en las organizaciones

Será un área estratégica: tanto en la creación de nuevos enfoques en la gestión de los miembros de las organizaciones como en el desarrollo de nuevo modelos y estrategias de compromiso y cohesión organizacionales.

En esta línea, Storge empieza a gestionar las áreas de recursos humanos del Grupo, a asesorar a otras empresas y, junto a Enkidu, a desarrollar ‘Ingenios’, nuestro propio HRMS libre para la gestión de recursos humanos.

4- Intervención social y comunitaria

Seguramente este área de trabajo será la que comenzamos con menos proyectos en marcha. Hay ideas, claro; lo que falta por ahora es tiempo. Pero el año es muy largo 🙂

Categorías
Sin categoría

Breve nota matutina sobre las cosas de la personalidad

Anoche hablábamos del reto que suponen los trastornos de la personalidad (trastornos psicológicos propios de la descomposición) para la teoría y la práctica psicoterapéuticas. No sólo es que los tratamientos actuales tengan nula o poca eficacia, es que son cosas nuevas que nos están pillando con el paso cambiado.

Pongamos el ejemplo que ponía anoche, pensad en los criterios diagnósticos del trastorno límite de la personalidad:  inestabilidad afectiva, ira inapropiada e incontrolada, sentimientos crónicos de vacío e inutilidad, tendencia a la automutilación y al suicidio, patrón de relaciones interpersonales inestables, impulsividad en ámbitos potencialmente dañinos y autodestructivos, alteración de la identidad, paranoia, etc… Y ahora pensad que tampoco se puede abordar con medicación.

Este es uno de esos grandes frentes de batalla ante una descomposición que amenaza con llevarnos por delante, no sólo económicamente, sino literalmente psicológica y físicamente.

Categorías
Ciencia de la Conducta

«Comunidad, personalidad y patología»: La crítica socio-histórica

Este post forma parte de una serie de entradas en torno a los Trastornos de Personalidad.

Para Juan Bautista Fuentes Ortega y Ernesto Quiroga, como decíamos, la cosa no está tan clara. Ellos sostienen que el concepto de ‘trastorno de personalidad’ forma parte de la idea más general de ‘campo antropológico’; los TTPP son, por así decirlo, ‘formas de vida social’ o como ellos dicen ‘conductas constitutivamente culturales o sociohistóricas que se caracterizarían por la desfiguración de la figura ético-moral de la persona‘.

Pero vayamos por partes.

1. ¿Qué es la personalidad?

Una de las cuestiones que más han preocupado a Fuentes Ortega durante mucho tiempo es cómo se produjo el paso de la zoología a la antropología; es decir, cómo se originó el hombre y cómo ‘evolucionó‘ hasta las sociedades actuales.

La idea general (y perdonen el trazo grueso) es que el salto de las sociedades prehistóricas a las históricas (o lo que es los mismo, la aparición de sociedades históricas producto de la confluencia en los mismos territorios de sociedades neolíticas – prehistóricas – previamente aisladas entre sí) conllevó un nuevo tipo de relaciones. La diversidad social y normativa tuvo un efecto corrosivo sobre las anteriores relaciones de ‘apoyo mutuo solidario’ obligando (en cuanto que el retorno a la ‘arcadia feliz’ es imposible) a la re-ordenación de éstas a través del nacimiento de las nuevas relaciones ético-políticas de la ‘ciudad’. Estas nuevas relaciones tienen como objetivo estabilizar las tensiones entre las partes sociales a través de una progresiva ‘igualación’ (Fuentes Ortega habla de ‘equivalencia’ en cuanto que las relaciones son simétricas, transitivas y reflexivas) de los individuos que forman las partes.

Claro que del dicho al hecho hay un trecho. La característica fundamental de las sociedades históricas es que están en continuo proceso de ‘estabilización’. Y es justo aquí donde nace la persona (sujeto de la personalidad) como ‘resultado-en-progreso de la resolución por un individuo en particular de los conflictos que se dan en la sociedad histórica’. En este sentido, y dado que como hemos dicho existen en las sociedades históricas numerosas formas de vida moral (más de las que detectara Maquiavelo en El Príncipe, de hecho), la identidad personal o personalidad sería la apropiación personal (ética) de dichas formas morales; o lo que es lo mismo, la opción por unas a costa de otras.

2. Los trastornos como disfunción apreciativa

Fuentes y Quiroga hablan constantemente de ‘valores objetivos’. Para ellos un ‘valor objetivo’, en su original lectura de Scheler, Spranger y Simmell, es un ‘sentimiento o afecto que se percibe de forma personal y dinámica en la realidad’, por un lado, y que se materializa en los ‘bienes’ que son valiosos en virtud de esa materialización, por otro. Estos valores están mutuamente engarzados entre sí y por lo tanto una vida valiosa conlleva ‘un entretejido dialéctico complejo de construcción y disfrute de bienes’ (por poner un ejemplo aunque sea algo burdo, para comer es necesario dormir y viceversa: son bienes u operaciones mutuamente engarzadas y se requieren las dos para una vida valiosa; o, ya puestos, una vida a secas).

La hipótesis de Fuentes y Quiroga es que los trastornos de personalidad ‘consisten, al menos en parte, en una disfunción apreciativa’. He de apuntar que como su trabajo está aún inconcluso no queda claro cómo es esa ‘disfunción’ pero parece que tiene algo que ver con las relaciones afectivas que se hayan tenido durante la infancia.

3. La fuerza semántica de los ejes de Millon

Para Fuentes y Ortega la originalidad y potencia del análisis psicológico de Millon es obvia, donde falla es en su meta-psicología, en cómo entiende los TTPP.

Por ello, tras reconocer la fuerza semántica de los ejes millonianos los reconceptualizan a la luz de su ‘teoría de la personalidad’:

  • El eje actividad-pasividad tendría que ver «con la «enajenación» o «alienación» de los bienes, o, lo que es lo mismo, la vulneración de los derechos morales, o con la privación ilegítima de determinados valores en una relación social». (‘Activación’ con vulneración o privación de los derechos de los otros; y ‘pasividad’ con dificultades para la defensa de los propios derechos frente a otros)
  • El eje placer-dolor tendría que ver «con la búsqueda de «valores objetivos» y la evitación de su pérdida».
  • El eje sí mismo-otros tendría que ver «con la tendencia predominante hacia la toma de decisiones éticas por uno mismo o a dejarse llevar por las decisiones que toman los demás.

4. La disolución de la psicología

En la contraportada de un libro de James Hillman, creo que era Re-imaginar la psicología, se decía que «quizás la rama más interesante del psicoanálisis es la que anuncia su disolución». Algo similar, salvando las distancias, le pasa a las propuestas de Fuentes y Quiroga: que anuncian la disolución de la psicología.

Para ellos la figura específica de la psicología es el ‘conflicto de normas personalmente irresuelto’. Me explico: cuando una persona se encuentra ante un problema ético-moral que no puede resolver se origina un problema psicológico que conlleva el oscurecimiento del problema original (que se convierta en un trastorno depende de la ‘flexibilidad adaptativa’, la ‘tendencia a producir círculos viciosos’ y ‘la estabilidad ante las dificultades’ como ya hablamos).

Entonces, como consecuencia lógica, si nos quedamos sólo en digamos una ‘terapia psicológica’ estaremos sustituyendo un problema psicológico por otro menos grave, esperando a que sea el cliente el que vea la luz bajo el Árbol de Bodhi y resuelva el problema ético-moral él solito. Por eso, lo que plantean Fuentes y Quiroga es que la relación terapéutica debe ser de un nuevo tipo; esto es, ético-moral.

En el próximo capítulo…

Acabo aquí la exposición resumida de la crítica socio-histórica de los trastornos de personalidad.  En las próximas entradas vamos a proponer una re-elaboración de las crítica socio-histórica para extraer todo lo que podamos de ella desde las nuevas categorías que nos ha traído el siglo XXI.