Los futuros de la comida

_600x532_framework8Hoy a través de El Comidista he llegado a este informe sobre tendencias gastronómicas en Reino Unido, Alemania y España: Food Thinking. La comida, como atestigua mi masa corporal, es un tema que siempre me ha interesado.

Aunque el informe me ha decepcionado un poco (dado que la empresa que lo ha hecho se vende como consultora de innovación yo esperaba algo más), hay algunas cosas interesantes. Como que hay más blogs de comida que de moda o que la gastronomía es el último DIY. Además, el modelito que nos propone Gravity muestra algo importante. Según el informe, los tres criterios que inciden sobre la elección de la comida son identidad, comodidad y bienestar.

Centrémonos en el primero: identidad. Vengo diciendo desde hace unos años (al menos desde que entré por primera vez en un M&S Simply Food) que el futuro de las tiendas de alimentación va a ser análogo al de las tiendas de ropa. Es decir, que poco a poco vamos a transitar desde el modelo de ‘gran almacén’ a tiendas «mono-marca» centradas en la identidad.

El Simply Food, por ejemplo, prácticamente sólo vende su propia marca. Una marca, por lo demás, diseñada para conectar con cierto sector foodie sin desconectar de los valores tradicionales de Marks and Spencer. En otros, apuestan por el envoltorio para generar marca.

Claro que esto no sólo afecta al comercio de proximidad, en Internet podemos encontrar muchos ejemplos (normalmente limitados a pocos productos) que basan su ‘hecho diferencial’ en la identidad. Milán Dopico, por ejemplo, trata de vender empanadas gourmet de una forma desenfada.

La cuestión es, creo, que el próximo nicho del mercado gastronómico es el identitario. Y lo es porque entre otras cosas porque está sin explotar. Somos lo que comemos, literal y metafóricamente.

Aunque claro el coralario lógico de resaltar la importancia de la identidad en la comida es evidente, no hay un futuro de la comida como titulaba Mikel Iturriaga esta mañana: hay muchos.