La necesidad de una Historia

Nos faltan referentes, iconos, ejemplos intelectuales y éticos para enfrentarnos a esta realidad desangelada, para que no se nos llenen los ojos de naufragios.

Sabemos que el mundo está cambiando, que ha cambiado, porque lo hemos visto, porque lo hemos intuido pero, sobre todo, porque lo hemos experimentado.

Y quizá eso, experimentarlo, fue el primer error. Fue un error porque ahora queremos más y eso nos compromete personalmente. Que el mundo ha cambiado es una idea trivial; pero que constatamos diariamente que la Historia sólo avanza en su estructura y que somos nosotros los que hemos de colocar sus accidentes nos hace responsables de ese cambio. Nos guste o no, estamos comprometidos y para construir el mundo nuevo necesitamos ideas nuevas y palabras nuevas: es decir, historias nuevas.

Los líderes obreros buscaron en un pasado primigenio ‘pre-propiedad’, en Espartaco y en los villanos del medievo figuras sobre las que construir -material, y no sólo teóricamente- su proyecto ético y político. Los burgueses liberales, en la antigüedad clásica. Los nacionalsocialistas, en los nibelungos, los celtas y las ‘castas’ indias.
Ellos eran guerreros, nosotros jardineros. Por eso necesitamos sentarnos en el suelo y contar nuevas historias sobre la muerte de los reyes.

Si hay que construir un mundo nuevo necesitamos prototipos morales (Gomá dixit), necesitamos los mapas que trazaron los primeros exploradores, necesitamos saber que no estamos solos.

Vamos a encontrar esos mapas.

one response for La necesidad de una Historia

  1. David dice:

    ¿Por qué no capitaneas el proyecto? Da instrucciones!