Hay que ponerse en serio

Ayer, a propósito de la enésima polémica de twitter, leí a alguien reflexionar sobre la dificultad de trabajar en temas de actualidad y mantener, a la vez, proyectos de largo aliento. A mi me pasa. Contínuamente. Mi carpeta de proyectos arrumbados en las carpetas del desván de dropbox tienen el tamaño del Gran Cañón del Colorado.

No es bueno. Uno acaba siendo “esclavo” de la actualidad y ve, como poco a poco, esos proyectos apenas pespuntados se convierten en historia antigua. Al final, como siempre, va a haber que recurrir a la psicología… el cambio conductual nunca es fácil, pero, a veces, es más que necesario.