Espacios editoriales

No es difícil estar en las librerías. Un buen distribuidor consigue que estés en las librerías. Lo difícil es permanecer en ellas. Todos los meses cae en las librerías una verdadera avalancha de novedades. Esto es como un tsunami: va entrando la tromba de nuevos libros y otro montón va saliendo. Se quejan los libreros, los editores y los autores.

Rafael Díaz, editor de Valdemar (JotDown)

Esta es una queja que se escucha mucho entre los editores.

Yo por mi parte, hace tiempo que me pregunto por qué las editoriales no han dado el salto a lo físico. Por qué no tienen tiendas propias donde vender su producto como les de la real gana, llevar a sus autores (presentaciones, firmas, charlas, etc…) y desarrollar actividad cultural y un way-of-life que encaje con sus valores.

Esa es la estrategia que siguen las marcas de ropa: tiendas propias, estilo marcado. Cierto que las marcas de ropa tiene un catálogo ‘de temporada’ sensiblemente mayor que el de una editorial. Pero no son el único ejemplo: ¿Qué me dicen de Apple? O el caso contrario como los distribuidores tiran de marca propia (Mercadona o el SimplyFood de Mark&Spencer pretenden vender casi sólo su propia marca de hecho).

Tengo la intuición de que ésta es una de las formas de competir contra Amazon. Pero no sé… 😉