¿En qué momento se jodió la psicología? Lecturas para el verano

14365304752_0f6704336d_b

El otro día me hicieron esa pregunta. Estábamos conversando en esa catedral que es la nueva Foyles y mirábamos los estantes dedicados a la psicología. Más de la mitad estaban dedicados al psicoanálisis (mucho Freud, mucho Jung, algo de Lacan) y otra buena parte estaban dedicados a las psicologías humanistas o existenciales. Pero esa era la parte aceptable: centenares de libros escritos por papanatas se agolpaban bajo los rótulos de psicología popular, wellbeing y, al final, autoayuda.

Como soy el Messi (cuando messi era Messi) del regateo conversacional, esquivé la pregunta y seguimos paseando por la librerías. Hasta que en la primera planta, habíamos subido hasta arriba en ascensor e íbamos bajando poco a poco, me di de bruces con la respuesta.

Miré a mi interlocutor, respondí con un «¿Que cuándo se jodió la psicología? Cuando los psicólogos dejamos de leer» y seguí caminando entre libros y anaqueles. Ay, qué dulce y traicionero es el sabor de la epifanía (y si no preguntarle a Jenaro García).

Luego caí en la cuenta de que la idea ni era nueva ni era mía, claro. En un artículo ya perdido, Santiago Navajas comentaba que lo ideal sería, «que no hubiera ningún psiquiatra o psicólogo que no conozca en profundidad la obra de Dickens, Tolstoi, Shakespeare o Galdós, Borges o Faulkner» y, aunque cito de memoria, en aquel librito de Cartas a un Joven Psicólogo, creo que había un psicólogo crítico que decía algo parecido.

Decir que consumir ficciones de baja calidad (o directamente no consumirlas) produce psicólogos de baja calidad (o directamente, ya ven por donde va el parison, no los produce). Leer no es condición suficiente para tener un buen psicólogo, eso es verdad; pero conforme pasan los años, creo que sí que es una condición necesaria.

No hará falta recordar que Freud, lector compulsivo de Shakespeare, no ganó el premio Nobel de Medicina, pero sí el premio Goethe. O que el Jung que llena las librerías es sobre todo alguien que explica y trabaja los símbolos y las historias.

No hará falta recordarlo porque en realidad no hablo de eso. Hablo de que, invirtiendo a Rorty, hoy toca denunciar la escasa imaginación moral de los psicólogos y reivindicar una lista de ficciones (de lecturas, de películas, de series de televisión) para hacer mejores psicólogos.

¿Hacemos una lista de lecturas para este verano? ¿Qué libro/película/serie crees que tendría que conocer todo psicólogo digno de ese nombre?

4 responses for ¿En qué momento se jodió la psicología? Lecturas para el verano

  1. guidocor dice:

    Julio Cortázar, todos sus cuentos. En especial los de Cronopios y Famas o Bestiario por poner uno.

    Motivos?
    -Es argentino y barro para casa
    -Como ya comenté con gente de Twitter: la infinita capacidad de observación de Cortázar amplía tu horizonte perceptivo. Subir una escalera ya no es solo subir una escalera después de leer sus instrucciones.
    -Los personajes con los que es fácil emocionarse y empatizar te mejoran como persona (no olvidemos que la ficción es tecnología para expandir la empatía)
    -Porque nos transporta de un mundo real a uno imaginario y viceversa. Eso debe ser bueno para tener mejores ideas por fuerza!

  2. pacotraver dice:

    Tenemos que hablar de Kevin de Lionel Shriber

  3. Juanjo Pina dice:

    Dios Emperador de Dune 🙂

  4. ester dice:

    Ya que los has dicho, si a alguien le cuesta empezar con Faulkner puede probar con Gambito de caballo, es Faulkner haciendo crimen y misterio: delicioso para meterse en cabezas ajenas.

    Imprescindible para mí, Virgina Woolf y sus compis de época. Yo nunca me he atrevido con Las Olas pero todo lo demás es genial para ampliar la imaginación moral de la que hablas pues justamente es lo que intentaban hacer, ampliar la moral victoriana.

    Y siguiendo a Guido con las instrucciones: Perec.

    Ah! una pregunta que viene al caso: estoy buscando escritores ingleses contemporáneos, ¿alguna sugerencia?