En defensa de la Lotería

lotería

Dice mi colega y sin embargo amigo Guido Corradi, hablando de la lotería, que es una mala inversión. No sólo eso, como es una mala inversión, opina que «animar a la gente a hacer inversiones tan malas como la lotería es algo que el estado no debería hacer».

Pero si os tengo que ser sincero, la verdad es que leyendo su post no acabo de entender por qué. Con su mismo argumento podríamos concluir lo contrario.

Según nos cuenta, la gente juega a la lotería independientemente de su formación, profesión y nivel socio-económico. Más aún, según él mismo explica, «muy posiblemente no jugamos a la lotería por motivos puramente económicos». Pero si la gente no compra lotería solo para que le toque el Gordo, no podemos evaluar el retorno de la inversión hasta que no tengamos una idea clara de esas otras razones por las que compra lotería.

Cuñadeemos un rato, recordemos que un 64% de la población juega a medias con su familia, si la lotería fuera un costo asociado a mantener las redes familiares (esas que ayudan a resolver problemas de conciliación familiar o han funcionado de red social durante esta maldita crisis) ¿seguiríamos considerándola una mala inversión? ¿veríamos con malos ojos que el Estado promoviera ese tipo de, digamos, “políticas familiares”?

En este supuesto de cuñado-ficción, afear la compra de lotería podría tener consecuencias perversas debilitando las redes familiares. Que sí, que ya, que vale. Igual estoy sobredimensionando pero es algo que hay que evaluar. Haber convencido a los indios de que eso de la sacralidad de las vacas era una tontería y que lo bueno son las hamburguesas, hubiera tenido consecuencias nefastas para la población: porque las vacas vivas eran más rentables que muertas.

He hablado de esto en otras ocasiones. Bajo mi punto de vista, la primera obligación de cualquier aplicación científica (e invocar públicamente a la supuesta irraccionalidad de un práctica para acabar con ella lo es) es el «primum non nocere»: un cambio puede tener consecuencias insospechadas y debemos de asegurarnos que sean para bien.

¿Acabamos con la lotería? Vale, pero primero enséñame los datos.

Actualización 18:33. Con las prisas se me ha olvidado decir lo más obvio (desde el punto de vista de un psicólogo). Toda conducta está mantenida por sus consecuencias ¿Cuáles son las consecuencias de comprar lotería? ¿Podemos prescindir de ellas? ¿TEnemos otra forma de conseguirlas en caso negativo? Ahí lo dejo.

Una respuesta a “En defensa de la Lotería”

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