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Emprender en Psicología: El maravilloso mundo de los recursos humanos y la consultoría

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Volvemos con la entrada de Emprender en Psicología sobre psicología labora y de recursos humanos. Este terreno es más complejo de lo que parece, así que daremos algunas pinceladas esperando como siempre ampliar los temas que más os interesen. No os perdáis los consejos finales de esta entrada, #canelafina

Si hablamos de el mundo de la psicología laboral y de recursos humanos hay que tener claro que estamos entrando en un terreno donde grandes monstruos empresariales campan a sus anchas. ¿Es eso malo? No necesariamente. Incluso en ecosistemas tan agresivos, los grandes dejan huecos que podemos ocupar con proyectos flexibles e inteligentes.

Voy a comentar las dos áreas más relevantes de este campo de los recursos humanos: la selección de personal en sentido amplio y la consultoría de empresas.

Selección de persona(s/l)

Es cierto que hay un nicho muy interesante en este terreno: las empresas necesitan seleccionar personal y el coste de realizarlo por ellas mismas sumado al coste de equivocarse hace muy goloso externalizar el servicio. O sea, contratar alguien. Además, la posibilidad de contar con grandes bancos de candidatos está al alcance de la mano gracias a internet.

No obstante, hay un gran problema: es un área donde se dan economías de escala. Las grandes empresas tienen posibilidad de desarrollar mejores prácticas y eso es un problema salvo que diseñemos servicios con un alto valor añadido. Eso sumado a la inestabilidad del mercado y a su sensibilidad a las modas, hace que la única estrategia a medio plazo sea mantener una cartera de clientes estable. Algo complicado.

Consultoría de empresas

En cuanto a consultoría, quizá el mejor ejemplo de psicólogo emprendedor en este campo es Julen Iturbe, el consultor artesano. Iturbe trabajó durante bastante tiempo como responsable de recursos humanos para Maier y en 2003 decidió hacer su propio proyecto.

Hay muchos campos en los que un psicólogo puede ayudar a una empresa, pero en todos ellos la competencia de consultoras de todos los tamaños y colores es brutal. Aquí la clave es la diferenciación y la constancia.

 

Consejos para dedicarnos a la consultoría y vivir razonablemente de ella.

De Julen Iturbe aprendí algunas ideas que son interesantes a la hora de gestionar un proyecto.

  1. Busca un ‘cliente estratégico’. Empezar es duro y muchas veces la única forma de sobrevivir el tiempo suficiente como para cerrar el bucle de financiación es llegar a un acuerdo con un cliente que sufrague buena parte (o la totalidad de nuestros gastos mínimos). Iturbe recomienda formación, porque además obliga a estar al día. Pero cualquier alianza que permita un ingreso fijo mensual es interesante.
  2. Fideliza a los clientes. Lo cierto es que nunca vamos a tener muchos clientes, al fin y al cabo somos un proyecto pequeño. Por eso cada cliente que cae en nuestras manos son un tesoro que no podemos derrochar. No digo que los cuides, digo que los ames como si no hubiera un mañana.
  3. Aprende a cobrar. En este campo, que un cliente tarde 120 días en pagarte una factura puede ser el fin. Caput. Hasta más ver. Por eso debes buscar formas de cobrar que no pongan en peligro tu tesorería y que, además, hagan digerible el pago a tu cliente. Y, bueno, si trabajas para la administración: buena suerte, 😉
  4. No te pongas en lo mejor. Es muy típico que presupuestemos pensando en que todo va a salir bien. Esa es una mala práctica. Hay que cubrirse las espaldas y hacer un presupuesto que no sea ni optimista ni pesimista: que sea simplemente realista. Si hay un gasto probable debe estar en el presupuesto. No serías el primero que hace un proyecto y acaba pediendo dinero.
  5. Prorratea tus gastos ‘corrientes’ con cabeza: Formarte, comprar libros, gastos en teléfono o recursos informáticos son gastos necesarios que hay que financiar con los proyectos aunque no sean achacables ‘estrictamente’ a esos proyectos. Una buena idea es calcular un monto determinado e incluirlo por sistema.
  6. No sólo del dinero vive el consultor. Puede parecer extraño pero hacer cosas pro bono abre puertas insospechadas.
  7. Austeridad. Sé que hoy por hoy la palabra da un poco de miedo pero algo fundamental para poder tener éxito es contener gastos.
  8. El trueque también es una posibilidad. La idea de que alguien pueda pagar tus servicios con otros servicios, es tan simple que normalmente se nos olvida. Y es una opción que conviene explorar.
  9. Ten siempre en cuenta el precio de mercado. Luego cobra más caro o más barato, pero el punto de partida debe ser siempre el mercado. Eso sí, tienes la gran ventaja de que tu flexibilidad en precio suele ser mucho mayor que el de las consultorías tradicionales.
  10. Diversifica. No coloques todos los huevos en el mismo cesto para prevenir que un problema en un sector o nicho concreto te hunda en la miseria. #crisisdelaconstrucciónonmymind
  11. Usa tu red de contactos. Que no te de vergüenza porque normalmente ahí está la diferencia entre el éxito y el fracaso.