Pues sí, este año va a estar lleno de miguelitos y galianos. Y vino, azafrán, queso y melón y cordero. Nos vamos a los interminables llanos de la Mancha donde suenan las tamborradas a lo lejos.

Por un año, al menos, tienen casa en Albacete. Y quién sabe qué nos deparará el futuro.