El Programa de Emprendedores de EmprendedoraMente

images (52)

Hoy os presento brevemente el Programa de Emprendedores que vamos a poner en marcha. La noticia de hoy es que hemos llegado a un acuerdo con dos incubadoras para ponerlo en práctica a partir de septiembre. Cuando tengamos la presentación oficial habrá mucha más información.

Como vengo diciendo los últimos meses, la gran ventaja de nuestro programa es que está totalmente personalizado y que combina nuestros conocimientos de psicología y gestión conductual con expertos externos de cada sector para crear la killer app de los programas de incubación y aceleración empresarial.

Estamos buscando colaboradores externos que quieran convertirse en tutores de proyectos (tenemos bastantes, pero aún nos quedan sectores que poder tocar) y empresas de servicios que crean en nuestra metodología y quieran ayudar a nuestros emprendedores con precios especiales y mucho cariño. Si te atrae la idea, escríbenos y te contamos.

Vamos al tema.

¿Qué es?

Nuestro Programa de Emprendedores es un programa online, personalizado, totalmente práctico y orientado por los valores de los emprendedores. Un programa para proyectos de pequeña escala tengan la forma que tengan (empresas, ongs, intraemprendimiento, etc). Pero sobre todo es un programa pensado para la gente que quiere dejar de hablar y comenzar a hacer.

¿Cómo funciona?

El Programa de Emprendedores tiene 3 fases. La idea es que cada uno pueda escoger lo que necesite, por eso hemos separado el programa en módulos:

  1. La primera fase está centrada en soñar, contrastar y decidir. Consiste es una o varias reuniones en las que evaluaremos, con ayuda de nuestros colaboradores externos, si el proyecto es abordable y si nuestra metodología es la indicada para abordarlo.
  2. La segunda está dedicada a la planificación: En ella desarrollaremos el «plan de trabajo«. Normalmente conlleva de 16 a 18 horas de trabajo para definirlo, diseñarlo y dejarlo listo para comenzar a trabajar.
  3. En la tercera fase, la más larga, nos centraremos en llevar a cabo y adaptar el plan: la duración estimada son de 6 y 9 meses con reuniones quincenales para realizar un seguimiento del emprendimiento y ajustar el plan de trabajo al desarrollo del mismo.

¿Y cuánto vale?

Lo que quieras pagarnos. Sí, como lo oyes. Podría decir que estamos tan seguros de nuestro Programa que nos da igual cuando nos paguen, pero no es verdad. En realidad, no tenemos varitas mágicas y no hay forma humana de que sepamos si nuestra metodología es para ti. Lo justo es que cada persona pague por el valor que ha recibido.

Un Programa como el nuestro está valorado en unos 900 euros (100+400+400) pero puedes pagarnos menos, puedes pagarnos más o puedes no pagarnos en absoluto.

¿Qué os parece?

Estamos en fase de diseño así que cualquier opinión o crítica será recibida como agua de mayo.

La importancia empresarial del RoadMap

roadmap

David Bonilla es una de los personajes más interesantes y divertidos de al escena startupil española. El CEO de Otogami, un tipo sigular, saca tiempo para enviarnos una siempre interesante carta semanal a los 3.200 tarugos que estamos apuntados a su Bonilista. La de ayer centrada en lo que llama RoadMap (y nosotros Programa de Trabajo) me parece mucho más que interesante porque confirma alguna de las ideas que hemos expuesto tanto en Emprender en Psicología como en  EmprendedoraMente.

Por eso, yo les propongo un nuevo y revolucionario método para valorar startups y una posible inversión en las mismas: conocer su roadmap.

El roadmap u hoja de ruta no es la visión de la compañía ni los objetivos de la misma sino los hitos intermedios que se han definido para alcanzarlos y ahí SE PUEDE ENCONTRAR PETRÓLEO.

Si tienen un hueco y les interesa algo este tema, no dejen de leerla.

Hoy en EmprendedoraMente: Pero, Javi, yo no sé hacer un plan de negocios

8169511197_e6ae7f3ee7_mHoy la carta de EmprendedoraMente explica una de nuestras herramientas fundamentales: el programa de trabajo. Pasen a leer «Pero, Javi, yo no sé hacer un plan de negocios»

Mejor.

Mucho mejor.

Si en lugar de leer cualquier cosa por la red, dedicaras tu tiempo a leer a alguien que entendiera algo del tema del emprendimiento comprobarías que todo el mundo sabe que la herramienta fundamental del emprendedor es el plan de negocios. Hay innumerables programas de apoyo a emprendedores que tienen el plan de negocio como Santo Grial.

Y la verdad es que como modo de pasar el tiempo, son insuperables. Ni siquiera los sudokus son mejores en eso. Lamentablemente, en un proyecto pequeño, sirven para poco más. La realidad es que los planes de negocios son documentos que nacen muertos. Más aún: en los tiempos de la larga cola y la economía post-industrial, los planes de empresa son pura ciencia ficción. Vestigios de otro mundo con la misma utilidad empresarial que transcribir el currículum al arameo tardío.

Mi enfoque es distinto.

Sigue leyendo >>

Hoy en EmprendedoraMente: Pero, Javi, ¿Qué carajo es emprender?

8169511197_e6ae7f3ee7_m

La carta de hoy de EmprendedoraMente les sonará a los lectores del blog. Se llama «Pero, Javi, ¿Qué carajo es emprender?» y empieza así:

Empecemos por el principio, emprender no es para todo el mundo. Bueno, supongo que podríamos sacar una versión descafeinada, baja en calorías y debidamente empaquetada de ‘emprendimiento’ que fuera para todos. Pero perdería la gracia: sería como montar en el tren de la bruja cuando el verdadero ‘emprender’ es en realidad una puñetera montaña rusa.

Emprender incluye momentos de vulnerabilidad, duda, culpa, miedo y ansiedad junto con ráfagas de adrenalina, pasión y felicidad. Por eso, aunque es una experiencia tremendamente enriquecedora y debería estar en todos los planes de estudios del planeta, es una opción de vida y no un destino manifiesto. Y el que diga lo contrario, es un imbécil.

Sigue leyendo >>

A modo de presentación – La primera y nada imprescindible carta semana de EmprendedoraMente

2635370305_89e72d8bf7_o

No sé si se hará ahora también. Pero cuando era pequeño en el colegio nos trataban de buscar penfriends. Amigos por carta. Gente con la que cartearse desde el otro lado del mundo. Unas veces era para mejorar el idioma, otras para acercarnos a otras realidades e incluso una vez, para «favorecer la cooperación mágica internacional».

He de reconocer que siempre me pareció una soberana tontería. Y eso que de entre todos los géneros del mundo (incluyendo todos los que caben en el Emporio celestial de conocimientos benévolos), la carta es mi favorita.

Quizá por eso, porque nunca he tenido un penfriend genuino con el que antes no haya medido una palabra in vivo, no sé cómo empezar este epistolario que empezamos.

Sigue leyendo >>