Si haces un Plan de Trabajo sin hacer muecas

La mayor parte de los pocos pero maravillosos lectores que le quedan a este blog son universitarios que han acabado (o están a punto de acabar) la carrera. Entre ellos abundan los que no saben «que van hacer con su vida».

Si alguno se anima a ‘emprender’, a hacer algo que tenga sentido para él, les dejo una herramienta imprescindible: una forma de elaborar un Plan de negocio de un Proyecto alejado del rollo macabeo de las ‘escuelas de negocios’.

Espacios editoriales

No es difícil estar en las librerías. Un buen distribuidor consigue que estés en las librerías. Lo difícil es permanecer en ellas. Todos los meses cae en las librerías una verdadera avalancha de novedades. Esto es como un tsunami: va entrando la tromba de nuevos libros y otro montón va saliendo. Se quejan los libreros, los editores y los autores.

Rafael Díaz, editor de Valdemar (JotDown)

Esta es una queja que se escucha mucho entre los editores.

Yo por mi parte, hace tiempo que me pregunto por qué las editoriales no han dado el salto a lo físico. Por qué no tienen tiendas propias donde vender su producto como les de la real gana, llevar a sus autores (presentaciones, firmas, charlas, etc…) y desarrollar actividad cultural y un way-of-life que encaje con sus valores.

Esa es la estrategia que siguen las marcas de ropa: tiendas propias, estilo marcado. Cierto que las marcas de ropa tiene un catálogo ‘de temporada’ sensiblemente mayor que el de una editorial. Pero no son el único ejemplo: ¿Qué me dicen de Apple? O el caso contrario como los distribuidores tiran de marca propia (Mercadona o el SimplyFood de Mark&Spencer pretenden vender casi sólo su propia marca de hecho).

Tengo la intuición de que ésta es una de las formas de competir contra Amazon. Pero no sé… 😉

Para trabajar en política hay que saber sumar.

Cuando un político os diga que quiere replicar «la campaña de Obama» preguntadle cuantos analistas tiene usando R, SQL y demás.Para empezar.
@Egocrata

El otro día Jesús Fernández-Villaverde, un muy buen economista que escribe en Nada es Gratis y trabaja en la Universidad de Pennsylvania, publicó un correo que había recibido de la Campaña de Obama (y hoy un profesor de aquí de Cambridge me lo ha comentado también). Lo sorprendente del correo es lo que piden: en la columna de la derecha de esta página pueden ver los requerimientos.

Ouchh

Yo sé como se hacen las campañas en España. Por lo menos las campañas a nivel provincial y tengo una idea bastante aproximada de como se hacen a nivel autonómico. Y la verdad, me mondo de la risa.

Y no sólo en política, el NYT explicaba el otro día cómo las grandes bases de datos pueden aportar un valor inmenso al mundo corporativo.

¿Conclusión rápida? Hay hueco en España para una consultoría seria, analítica y rentable.

¿Cómo pedirle una cita a un tweet (académicamente hablando)?

El otro día, a través de Antonio Martínez Ron, descubrí que la MLA había incorporado a su ‘manual de estilo’ un procedimiento para citar tweets en rollos académicos. Lo publico (con una imagen de The Atlantic) más para recordarlo yo que para otro menester…

Off-topic: Habréis visto que me he propuesto escribir y publicar más… A ver cuánto me dura.

Sparkling ideas: «Hannibal Léctor»

Ya saben: estoy en Cambridge, la ciudad de los fens. Aunque claro, eso de estar en el invierno más seco desde hace no-sé-cuánto-tiempo y además vivir rodeado por una representación en pequeño de la ONU, le quita todo el encanto inglés al asunto. O, a lo mejor, no.

La relativa soledad que produce el que anochezca tan pronto permite, en cambio, que las ideas que antes no pasaban de ser un chascarrillo-de-bar adquieran forma (o al menos, algo de silueta).

Voy: Estaba viendo Robin Food la otra tarde-noche cuando me di cuenta de que había muchos programas de cocina (como podéis ver, no se me escapa una). Pero, ¿Os imagináis un programa diario de veinte minutejos, como los de cocina, sobre cultura?

No, no os lo imagináis: porque normalmente son programas terrrrrrrrrrrrrrriblemente aburridos y el único horario concebible es después de comer justo antes de despertarse de la siesta (o a las 4 de la madrugada).

Ya ven la idea, ¿otro programa cultural es posible?

Eso es ‘Hannibal Léctor’ un programa de libros (y de hecho, un libro por programa) que a caballo entre el monólogo, el romancero y la divulgación trata de literatura sin chorradas. Un programa en el que los personajes del libros se encarnan y se confiesan; en el que durante 15 minutos sólo puedes pensar que carajo va a pasar en el siguiente fotograma y en el que se recomienda una bebida para remojarse el gaznate mientras se lee el libro.

No digo más: se ruede alguna vez o no, estoy con el piloto :p