Otro rol para la ciudad que viene

«Diversidad y densidad» parecen ser claves estratégicas en el futuro de las ciudades.

Pronto se intuye que la densidad es condición necesaria pero no suficiente para la interacción entre las redes que se superponen geográficamente en la ciudad. Es necesario «diseñar» más bien fomentar el desarrollo de espacios deliberativos y conversacionales como ciudad; recordemos el hallazgo del movimiento cívico NVASM y que, a la postre, supuso un lastre para su desarrollo como proyecto: Andalucía en Internet no existía.

¿Deberán de asumir los gestores de las ciudades el rol de «netweavers»?

Marginales y marginados

Dice Josu Jon Imaz, en su prólogo a «De las naciones a las redes», que

Hay temas que a priori me preocupa que no se resuelvan adecuadamente en estos nuevos entornos. Por ejemplo, la solidaridad con los más débiles, aquellos que han sido golpeados por la vida, aquellos que son protegidos por un espacio de solidaridad en las estructuras nacionales clásicas, con su comunitarismo, y pueden ser los perdedores en las nuevas Freedonia, o en los espacios y redes de mayor libertad y libre adhesión de las personas, pero ausentes de mecanismos de cohesión social.

No deja de ser cierto que las naciones «tradicionales» han invertido grandes esfuerzos para fortalecer la cohesión social, en un intento de superar lo que los economistas llaman problema del agente-principal; en palabras de J:

La respuesta debe de residir en el alineamiento de intereses entre los grupos sociales, y en la homogeneidad de los Estados modernos. Una homogeneidad a la que se ha llegado tanto por la progresiva unificación política, jurídica y fiscal, como por el aumento de la prosperidad y la nivelación de renta -ya sea por mecanismos de mercado o por provisión redistributiva.

En Estados no integrados, se producen equilibrios más o menos duraderos en los que, como se ha dicho, la fachada del régimen -ya sea “militar” o “civil”- enmascara el dominio temporal de una facción, clan o tribu sobre el ejército y sobre lo político.

¿Cómo harán no ya los Estados-Nación (bajo mi punto de vista inevitablemente condenados al fracaso) sino las Ciudades, cada vez menos homogéneas por los procesos de globalización, para solucionar el problema agente-principal? ¿Cómo hará un mundo construido al margen con los marginados?

Dice Antonio Gala,

«Ningún escritor verdadero se dedica a la crítica»

Pues depende, don Antonio, que la gente tiene que comer. La aversión castellana vieja al trabajo, siempre ha pesado en el discurso que usted sostiene. Es escritor verdadero, suponiendo que exista ese tal escritor, se dedica a lo que puede.

Pero más allá del detalle, si se leen críticas como las que figuran en revistas como quéleer o en las que se publican en los mass-media (impuestas por los grandes grupos editoriales) es normal que se piense que la crítica es un tercio palabrería, un tercio publicidad y un tercio lugares comunes. Pero hay otra crítica.

Crítica como la de don Santiago Navajas, que son piezas de teoría cinematográfica, o las de Elena Medel, que pese a mis discrepancias muestran una voluntad por generar un intra-discurso literario muy rico, muestran que en crítica los mapas se deben trazar sobre los críticos y no sobre lo criticado.

El debate literario (artístico, en sentido amplio) es muy importante y muy interesante sobre todo como marco activo de reflexión sobre el mundo. Vamos, que los críticos son, en el fondo y en la forma, personas que se dedican modestamente a dar sentido.

Enmendando

«Al igual que Margaret Thatcher enmendó en los años ochenta una economía que estaba rota, nosotros queremos arreglar una sociedad que está también quebrantada en las primera décadas del siglo XXI»

David Cameron, a día de hoy, próximo Primer Ministro del Reino Unido.

La duda que me surge es este conservador, británico de pro ¿Cuánto tiene de Burke y cuánto de Cromwell?