Historia y Libertad: En breve

Antes de salir para Oviedo, vía Londres leo algunos apuntes sobre la relación entre desarrollo y libertad.

El desarrollo no está relacionado con la libertad; al menos no con las formulaciones más clásicas de libertad.

El desarrollo está relacionado con la diversidad. Todo sistema social busca mantener un cierto equilibrio entre el desarrollo de lo existente y el desarrollo de otras cosas que no están orientadas, al menos directamente, a los fines del sistema.
El grado en el que la estructura económica genera incentivos que puedan suplir el costo del desarrollo de ideas «de momento» poco útiles es lo que podemos llamar grado de diversidad.

Así la diversidad no deja de ser la libertad clásica imbuida dentro de un sistema que genera fuertes incentivos para llevarla a cabo.

El siglo XX ha sido el más próspero fundamentalmente porque los procesos de globalización han disminuido la capacidad de los aparatos estatales para «normalizar» la sociedad; han creado vínculos que han relacionado distintos tipos de sistemas sociales volviendo sostenibles en la práctica un altísimo grado de diversidad total.

La enorme diversidad de prácticas, ideas y procedimientos del mundo combinados con una vinculación conversacional y no directiva (vamos, la incapacidad del Estado para hacer de las suyas fuera de sus, ya en el mundo global, diminutos «dominios») es lo que han generado la prosperidad.