Magapsine (23/04/2014)

Magapsine es mi otro blog de enlaces y comentarios sobre el mundo de la psicología, la neurociencia y la evolución. Hoy es 23 de abril. Link ≠ endorsement


Hoy en EmprendedoraMente: Pero, Javi, ¿Qué carajo es emprender?

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La carta de hoy de EmprendedoraMente les sonará a los lectores del blog. Se llama “Pero, Javi, ¿Qué carajo es emprender?” y empieza así:

Empecemos por el principio, emprender no es para todo el mundo. Bueno, supongo que podríamos sacar una versión descafeinada, baja en calorías y debidamente empaquetada de ‘emprendimiento’ que fuera para todos. Pero perdería la gracia: sería como montar en el tren de la bruja cuando el verdadero ‘emprender’ es en realidad una puñetera montaña rusa.

Emprender incluye momentos de vulnerabilidad, duda, culpa, miedo y ansiedad junto con ráfagas de adrenalina, pasión y felicidad. Por eso, aunque es una experiencia tremendamente enriquecedora y debería estar en todos los planes de estudios del planeta, es una opción de vida y no un destino manifiesto. Y el que diga lo contrario, es un imbécil.

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¿Hay vida más allá de la vida académica?

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Hoy se estrena en el blog Guillermo Batido de Pera: un nuevo colaborador ficticio y seguramente uno de los peores juegos de palabras que he hecho nunca. La idea es tener un autor-cajón-de-sastre para agrupar las traducciones de artículos en inglés. Algo que me apetece hacer desde hace un tiempo y para lo que nunca encuentro el momento. Hasta hoy, claro.

Enlazando con lo que Javi decía el lunes, el colectivo Ciencia con Futuro ha sacado la campaña “Apadrina un científico“. Las cosas les deben de ir bien porque la web estuvo caída casi todo el martes. De rebote he llegado a un artículo de Plos One que en resumidas cuentas viene a decir que para trabajar en las universidades españolas hay que ser un lameculos (sin acritud, alguno de los autores del blog estuvo 5 años en la ugr, ejem).

Me he preguntado: ¿Qué opciones tiene un investigador para reciclarse? Gracias a Dios, no he tenido que ponerme a pensarlo yo mismo. Jane Hu, doctoranda en Berkeley, ha escrito un artículo interesante en uno de los blogs de PLOS.


¿Qué se puede hacer con ese doctorado? Preguntas frecuentes sobre empleos no académicos

Con el fin de curso a la vuelta de la esquina, otro grupo de estudiantes a punto de graduarse se hará la inevitable pregunta: “Entonces, ¿Cuál es el siguiente paso?” Este año yo soy uno de esos estudiantes y al igual que el 61% de los doctorados de la rama científica , dejo la carrera académica.

Me he dado cuenta de cómo la gente reacciona de forma diferente a mis planes frente a los de mis amigos que han decidido continuar con una beca post-doctoral u otra cosa dentro de ámbito académico. Cuando se les pregunta acerca de sus planes, mis amigos del camino tradicional reciben rápidamente felicitaciones y el tema de conversación pasa a otra cosa. Por el contrario, la gente hace una gran cantidad de preguntas sobre mis planes de carrera. Si estás interesado en las alternativas a las carreras académicas tradicionales, aquí te dejo algunas de las preguntas más frecuentes.

¿Por qué te vas? [NdT: Todas las promesas de mi amor se irán contigo]

La gente tiene buenas intenciones cuando me preguntan esto, pero es una pregunta muy personal; tanto, que recomiendo hacerla a menos que conozcas bien a la persona. A menudo, el autor de la pregunta quiere compadecerse contigo por el estado de la academia. Y aunque creo que hay grandes problemas con la cultura y la estructura de la universidad (como la falta de mujeres en las ciencias duras o los problemas de replicación), estoy agradecida por el conocimiento y las habilidades que he adquirido a través de mi paso por la escuela de posgrado.

Contrariamente a la creencia popular, los estudiantes no siempre salen de la academia porque están desilusionados o han “fracasado” en la búsqueda de un trabajo académico. Muchos de ellos tienen un interés genuino en la consultoría,  la divulgación, quieren crear una empresa, trabajar en Watson, hacerse la Pacific Crest Trail andando, montar una panadería o lo que sea que quieran hacer. La investigación es sólo una faceta de la vida, y no tiene por qué ser la única. Yo me voy porque siempre he tenido otros intereses y quiero explorar esas oportunidades. Durante mi tiempo en la universidad, descubrí que la parte de mi trabajo que me pareció más gratificante y agradable era comunicar mis investigaciones entre el público. Por eso voy a intentar una carrera en redacción científica y divulgación.

¿Lo has hablado con tu tutor? ¿Cómo te fue?

Si tengo que ser honesta, me aterraba tener esta conversación con mi tutor. Mi miedo – como es normal – era decepcionarlo, enojarlo o incluso que me dejara a mi suerte el tiempo que me quedaba en el laboratorio. Esperé hasta que estuve totalmente segura de que quería una otro tipo de carrera. Después de esa conversación, me quité un peso de encima pero me hubiera gustado haberla tenido antes.

Los tutores son un gran recurso para conectarte con gente que ha estado en tu situación antes. Además, la honestidad suele ser algo que mejora la relación de trabajo – por ejemplo, si tú y tu tutor sabéis que tienes el corazón puesto en la consultoría, podéis decidir adaptar el trabajo a las expectativas y requerimientos de lo que quieres hacer.

Personalmente, me siento afortunada de que mi tutor apoyara mi decisión, pero por desgracia no todos lo hacen. En ese caso, buscar otro profesor o apoyo en la facultad puede ser útil.

Pero, ¿qué se puede hacer con este título?

Por lo general, esta pregunta me la hacen los estudiantes de mi campo que han estado pensando en dejar la academia, y tienen la esperanza de que mencionaré alguna carrera mágica en la que ellos no habían pensado. Dale la vuelta a la pregunta: ¿qué quieres hacer con tu carrera? Claro, el título podrán limitar las opciones hasta cierto punto – por desgracia, como un doctorado de psicología, no es probable que acabe de astronauta – pero los estudiantes subestiman sistemáticamente el hecho de que las competencias generales que aprenden en un doctorado se aplican a la mayoría de los puestos de trabajo. ¿Todos esos estudios con los que estás haciendo malabares? ¡gestión de proyectos! ¿Los becarios que has entrenado para ejecutar tus estudios? ¡Liderazgo y gestión de equipos! ¿Envío de manuscritos y eso de escribir correos electrónicos sin fin? ¡Las habilidades de comunicación!

Un estudio longitudinal de la Oficina de Estadísticas Laborales encontró que entre los 18 y 46 años, el estadounidense medio tiene 11 trabajos diferentes. ¡Ser estudiante de postgrado es solo uno de los muchos que puedes tener!

¿Cómo encontrar opciones?

Define las cualidades de tu trabajo ideal. ¿Te gusta enseñar? ¿Investigación? ¿Trabajar con gente? ¿Quieres algo con horarios y proyectos flexibles o mejor algo estructurado y plazos cerrados? ¿Prefieres trabajar en equipo o en solitario? Estas son sólo algunas preguntas a tener en cuenta; si estás totalmente perdido, hay recursos en internet como MyIDP para ayudarle a empezar a hacer las preguntas correctas.

En mi caso, también soy afortunada por trabajar con Beyond Academia, una conferencia sobre estos temas en Berkeley. Realizamos nuestra segunda conferencia anual en febrero, donde invitamos a los antiguos doctorandos para que hablaran de su experiencia de transición entre la academia y el “más allá”. Había paneles con expositores de diversas industrias (por ejemplo, el sector tecnológico, la comunicación de la ciencia o el espíritu empresarial) y talleres donde los estudiantes podían trabajar en habilidades específicas (por ejemplo, definir un plan de carrera o cómo crear una marca personal). Fue un gran aprendizaje y una gran oportunidad para crear redes y encontrar oportunidades. De hecho, los estudiantes de otras escuelas están ahora presionando a sus universidades para realizar eventos similares. De todas formas, la tuya puede tener un programa de practicas o al menos una feria de empleo. Si no, ¡considera montar una!

También hay una variedad de recursos en línea que pueden ayudarte a comenzar su búsqueda. La mayoría de los centros de desarrollo profesional de las universidades tienen páginas web con recursos para los estudiantes, aunque no todos tienen secciones dedicadas específicamente a las carreras de post-doctorado. En Beyond Academia hemos empezado a compilar una lista de los recursos aquí: puede ser un buen punto de partida.

¿Qué te ayudó para encontrar tu camino profesional?

Hablar con otras personas que entienden tu situación puede ser a la vez inspirador y educativo. Aprovecha tu red personal: habla con los recién graduados de tu departamento, con amigos y profesores de la facultad para ver si conocen a alguien que conozca a alguien con el tipo de trabajo que te gustaría. Recuerda que los centros de recursos para el empleo de tu Universidad puede ser útil.

Si no encuentras alguna conexión personal con su campo elegido, el Internet es una herramienta de enorme poder. Configurar un buen perfil de LinkedIn y ver si hay alguien en tu “red extendida” que tiene tu trabajo ideal. Tanto twitter como un blog son también una buena manera de conectar con extraños que se dediquen a tu campo. (Una nota personal: me enteré de una beca a través de Twitter y tengo una entrevista de trabajo, debido en gran parte a una entrada de blog que escribí. ¡El Internet es un lugar mágico!)

Por cierto, asegúrate de probar lo que sea que quieras hacer. ¿Quieres ser un consultor? Algunos campus tienen clubes de consultoría [juniorempresas]. ¿El tuyo no lo tiene? ¡Inicia una! Otras opciones a considerar son prácticas de verano, conferencias o talleres.

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Si estás considerando una carrera alternativa, familiarízate con tus opciones, tan pronto como sea posible. Comienza ahora mismo, si puedes. Utilice las habilidades de gestión del tiempo que has aprendido para sacar un par de horas a la semana y explorar posibilidades. Como hacer la tesis, la búsqueda de carreras se parece más a una maratón que a una carrera corta; paso a paso se llega a la meta. Es cierto que puede ser agotador, pero encontrar la carrera adecuada es una digna recompensa

Magapsine (22/04/2014)

Magapsine es mi otro blog de enlaces y comentarios sobre el mundo de la psicología, la neurociencia y la evolución. Hoy es 22 de abril. Link ≠ endorsement


 

 

‘Conducta verbal’ para psicólogos cognitivos

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Como lo prometido es deuda, aquí está el prometido post de “Conducta verbal para psicólogos cognitivos”. Está construido a modo de faq con la idea de que sea accesible a psicólogos que no sepan nada de conductismo (y tengan algún interés). Además, incluye una addenda final para conductistas.

Necesito algo de ayuda para mejorar el post y convertirlo en algo útil. Habrá incorrecciones y cosas que no se entiendan, Así que si me podéis echar una mano, se agradecerá profundamente. ;)


¿Por qué se habla de ‘conducta verbal’?

‘Conducta verbal’ es una etiqueta escogida, fundamentalmente, porque era virgen. Skinner estaba estudiando el lenguaje desde un punto de vista innovador e intentaba buscar un término que a) sugiriera el estudio del hablante individual y b) no estuviera viciada de antemano. Dediquemos un segundo a explicar esto.

Si pensamos en los términos que usualmente se usan para hablar de estos temas veremos que encontrar un término referido «al hablante individual» no es sencillo. El término ‘lengua’ se refiere a las prácticas de la comunidad linguística. ‘Habla’ se asocia o a lo vocal o a prácticas específicas dentro de una comunidad liguística grande (ej. el habla andaluza).  El problema de ‘lenguaje’, que es el término que suele usar la psicología cognitiva, es que trae adheridas muchas deudas filosóficas que habríamos de podar antes de ponernos a trabajar. Por otro lado, podía haberse usado términos como ‘conducta simbólica’ (Mead, otro insigne pensador pragmatista como Skinner, lo había adoptado para su sistema), ‘conducta relacional’ o, qué se yo, ‘conducta social’. Pero la verdad es que conducta verbal era buen candidato porque sencillamente no se usaba.

Es importante entender, querido psicólogo cognitivo, que la popular distinción entre ‘comunicación verbal’ y ‘no verbal’, aunque empieza a gestarse con el grupo de Kendon, Scheflen y Birdwhistell en 1955 no despega hasta la segunda mitad de los 60s. “Conducta Verbal” de Skinner se publica en el 57 tras veintitrés años de trabajo.

En realidad (como el mismo Skinner reconoce) no existe ninguna razón para hablar de ‘conducta verbal’ más que la propia tradición del análisis de conducta y yo mismo en algún momento he propuesto abordar el cambio terminológico. Pero entiendo que la gente sea reacia a cambiar 80 años de investigación porque Tim Roth hizo una serie.

Está bien, ya entiendo por qué se usa ‘verbal’ pero ¿qué significa?

Como era esperable, Skinner decidió explicar el “lenguaje” (la conducta verbal) como mejor se le daba, controlándolo. Es decir, la tarea era primero describir ese tipo de conductas y después poder responder a una sencilla pregunta “¿Por qué puñetas Fulano de Copas dice algo cuando dice algo?”

Pero empecemos por el principio: Desde este punto de vista, una ‘conducta verbal’ es una conducta que es reforzada por la mediación de otras personas. Así de simple y así de complejo.

Por poner un ejemplo clásico, cuando una persona con sed le da a la manivela, esa conducta queda reforzada por el hecho de que sale agua del grifo (y la puede beber). En cambio, cuando una persona sedienta pide agua, esa conducta queda reforzada por el hecho de que alguien le de agua. La segunda sería una conducta verbal y la primera, no.

Según el conductismo radical ese es el corazón de la alcachofa.

Dos cosas rápidas: a) esta forma de ver el lenguaje (desde una perspectiva no-representacional, psicológica y centrada en el sujeto individual) encaja con la definición cognitiva clásica  de «sistema de símbolos y reglas que nos permiten la comunicación» (Elosúa, 2006): es decir, no es un fenómeno distinto del que comúnmente y en sentido lato llamamos lenguaje. Y b) por lo demás, es compatible con las distintas perspectivas evolucionistas (siempre y cuando obviemos el ‘mentalismo’ de estas últimas) que están en un nivel explicativo diferente. No hay que olvidar que la famosa frase de Watson sobre la ‘tábula rasa total’ es un hombre de paja.

Breve brevísima clasificación de la conducta verbal

Por motivos de economía narrativa usaré la clasificación que usan en la FAP, que aunque es una simplificación es manejable y sirve para entendernos. La clasificación de conductas verbales dentro del conductismo se realiza de acuerdo con sus causas (análisis funcional). Pero no todas las causas, claro, sino las que pasan justo antes (estímulos discriminativos) y las que ocurren después (estímulos contingentes).

Tactos. Un tacto se define como una respuesta verbal que está bajo estricto control de un estímulo discriminativo y que es reforzada por reforzadores generalizados secundarios. O sea, es un comportamiento antecedido por algo concreto y reforzado como muchas cosas distintas. Te enseñan una manzana, te dicen ‘¿qué es eso?’ y respondes ‘una manzana’. Tu respuesta será reforzada por un ‘ajá’, un ‘muy bien’, un caramelo o cualquier otra cosa.

La palabra ‘tacto’ recuerda a ‘contacto’ (en el sentido de contactar con o tocar la realidad verbalmente) pero como veis es una forma muy original de reconstruir desde un punto de vista no representacional las ideas básicas de la lingüistica y la semiótica.

Mandos. Un mando es una conducta con las siguientes características: a) ocurre porque fue seguido por un reforzador particular, b) su fuerza depende del grado de privación o estimulación aversiva y c) aparece ante un rango muy amplio de estímulos discriminativos. Es decir, un comportamiento antecedido por muchas cosas distintas y reforzado por algo en particular. Percibes que es un buen momento para pedir agua, la pides y te la dan.

‘Mando’ recuerda a comando o a demanda, pero no sólo incluye los ‘ imperativos’, las interrogaciones y otras muchas conductas verbales son mandos también.

Intraverbales. En general son conductas que son elicitadas por otras conductas verbales y que no pueden ser definidas ni como tactos ni como mandos.

¿Ya está? ¿Sólo ésto?

Bueno, en realidad ésto es sólo el principio. Todo es bastante más complejo y rico. En los últimos años desarrollos como la Teoría de los Marcos Relacionales permiten explicar fenómenos que parecían muy inaccesibles al análisis de la conducta como por ejemplo el comportamiento moral desde una perspectiva conductual.

¿Pero es que la biología no es importante? ¿No sois en el fondo unos dualistas de tomo y lomo?

Al revés.

En general, la división entre lo biológico y lo psicológico es sólo analítica. Niveles de análisis distintos no quiere decir órdenes ontológicos distintos. Bajo mi punto de vista, Skinner tenía razón cuando dijo que “[t]he experimental analysis of behavior is a rigorous, extensive, and rapidly advancing branch of biology” en el 74. Pero es que la biología tiene muchos niveles de análisis válidos y fructíferos.

Por cierto, Donahae y su equipo estudió el tema de como se da el salto de lo biológico (neurológico) a lo conductual. Artículos como éste sobre el reforzamiento resuelven el aparente dualismo y nos permiten elaborar puentes transdisciplinarios cuando lo vemos conveniente.

Addenda para conductistas: Este uso de ‘conducta verbal’ es minoritario.

Es importante tener en cuenta que para el grueso del mundo, señalar con el dedo es una conducta no verbal por lo que explicábamos en la primera pregunta.  Esta simple idea puede evitaros muchas discusiones inútiles.

3 universidades de más

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El sábado estuve tomando algo con unos amigos. Una de ellos, fpu en genética, decía que cuando acabara la beca iba a dejarlo. Ayer, Fernando Blanco también hablaba sobre el tema (1, 2 y 3). Y esto son sólo dos ejemplos cercanos de algo que empiezo a escuchar cada vez más a menudo en España, en Inglaterra y en Estados Unidos.

Como dice Michael Brook algo estamos haciendo mal cuando estamos dejando a los científicos a merced de un “sistema de gestión que los trata como obreros dóciles de una cadena de producción, en lugar de lo que ellos saben que son: mentes curiosas y creadoras, que siguen líneas de investigación que pueden conducir a algo o a la nada”.

Vale, que el libro de Brook no es lo más riguroso del mundo, pero gente como Sydney Brenner ya está diciendo que la academia y el sistema de publicación está destruyendo la innovación científica. Y es sólo un ejemplo.

Es oficial, y nunca pensé que diría esto, la gran película española sobre la universidad es 3 bodas de más y sus langostas.

Cada vez tengo más claro que o buscamos la alternativa hacker (+) o buscamos otra cosa con la que pasar el tiempo.

La charla de la semana: Una entrevista a Marino Pérez

El profesor Marino Pérez habló el otro día en la Fundación Gustavo Bueno sobre sus fobias y filias. Como siempre, Pérez tiene la capacidad de plantea cuestiones críticas y polémicas desde lugares nuevos e interesantes. También tengo que decir, que creo que al entrevistador se le va y no consigue enfocar bien la entrevista (aunque reconozcámosle que hay que tenerlos bien puestos para irse a la Fundación asturiana a defender que la psicología es una ciencia).